Mi luz
Con una presencia luminosa, tiene un juicio frío que no se deja llevar por las emociones. No se contagia del ambiente y decide tras sopesar los hechos con calma, así que ni en los momentos de urgencia pierde el centro. Su independencia, su delicadeza y un misterio difícil de descifrar conviven en ella.
La luz de la verdad
No dejarte llevar por el ambiente y solo mirar los hechos te gana el título de en toda regla, frío como el hielo. Y esa calma en momentos difíciles en realidad es que los dramas ajenos no te interesan un pelo, típico de su propio rollo.
La luz de la verdad pica un poco. Si estás preparado, llama tres veces.