Mi luz
Con un aire sereno, tiene una curiosidad que, una vez despierta, no para hasta llegar al fondo. Cuando algo le intriga, no se conforma con la superficie y necesita entender el porqué de las cosas para quedarse tranquila. Su concentración inquebrantable, su intuición aguda y su curiosidad incansable le permiten encontrar respuestas que otros pasan por alto.
La luz de la verdad
Cuando te obsesionas con algo hasta el fondo te conviertes en un auténtico que explica hasta el detalle que nadie preguntó, puro con el tema. Y de tanto rascar solo en tus teorías, al final te ganas fama de un poco raro entre la gente.
La luz de la verdad pica un poco. Si estás preparado, llama tres veces.