Mi luz
Con un aire sereno, tiene la constancia de quien cumple con su parte sin hacer ruido. No presume de nada, pero hace lo que debe con firmeza, así que quienes le rodean acaban apoyándose en él sin darse cuenta. Su gran capacidad de acogida y su calidez curan en silencio hasta el ánimo más cansado.
La luz de la verdad
Currar calladito sin hacer ruido está muy bien, pero al final nadie se entera del curro que metes y te quedas ahí, aguantando solo, sin que nadie te lo agradezca.
La luz de la verdad pica un poco. Si estás preparado, llama tres veces.