Mi luz
Con serenidad y profundidad, tienes una estabilidad que no se tambalea ante los cambios. Aunque surja algo inesperado, no te desconciertas: ajustas el rumbo con flexibilidad según el momento, y eso, curiosamente, da tranquilidad. Tu gran capacidad de acogida, tu flexibilidad y tu sentido del equilibrio hacen que nunca pierdas el centro en medio del cambio.
La luz de la verdad
Adaptarte a cualquier cambio suena a flexibilidad, pero traducido significa que no tienes ni una opinion firme propia. Le das la razon a todo el mundo, puro de indeciso, y de tanto complacer acabas perdiendo tu propio color.
La luz de la verdad pica un poco. Si estás preparado, llama tres veces.