Mi luz
Con una presencia luminosa, juzgas con criterios razonables y por eso rara vez te arrepientes. En lugar de dejarte llevar por las emociones, valoras primero los hechos y las razones, y aceptas tu decisión con calma pase el tiempo que pase. Tu energía fresca y tu apertura hacen que hablar contigo despeje la mente.
La luz de la verdad
Decidir con datos y no con el corazon suena a madurez, hasta que te ganas fama de en cuanto sale un tema sensible. Sueltas la logica tan de golpe que el otro se queda tieso, y tu ni te enteras de que has hecho mal.
La luz de la verdad pica un poco. Si estás preparado, llama tres veces.