Mi luz
Con una presencia luminosa, tienes la capacidad de cuidar a quienes están cerca sin hacer alarde. Preguntas cómo está el otro con naturalidad y le procuras lo que necesita de forma discreta, así que estar contigo da tranquilidad. Tu optimismo, tu alegría y tu actitud positiva hacen que la risa nunca falte a tu alrededor.
La luz de la verdad
Preguntar sin agobiar como esta el otro mola, pero al final sigue siendo puro con buenas intenciones. Te metes en asuntos ajenos sin que te lo pidan, y esa sonrisa constante esconde el cansancio que nunca dejas ver.
La luz de la verdad pica un poco. Si estás preparado, llama tres veces.