Mi luz
Con un aire sereno, calmas el ambiente con un tono de voz apacible. Sin alzar la voz, eliges tus palabras pensando en el otro, así que hablar contigo hace que, sin darse cuenta, la tensión se disuelva. Tu cuidado cálido y afectuoso hace que quien está cerca siempre se sienta respetado.
La luz de la verdad
Hablar bajito para tranquilizar a todos esta genial, hasta que se traduce en tragarte lo que de verdad quieres decir. Cuidar tanto de los demas sin quejarte tambien significa que siempre acabas siendo tu quien sale perdiendo, y encima ni rechistas.
La luz de la verdad pica un poco. Si estás preparado, llama tres veces.