Mi luz
Con vitalidad, tienes espíritu competitivo: cuando te fijas una meta, te lanzas sin dudar. Cuando otros titubean, tú ya has dado el primer paso, y en vez de agotarte te involucras con aún más pasión. Gracias a tu fuerte impulso y tu espíritu competitivo, estar a tu lado da ganas de lanzarse a correr también.
La luz de la verdad
Lanzarte antes que nadie suena a valentia, pero muchas veces es lanzarte sin pensar ni un segundo. Por querer ganar sueltas verdades tan directas que pareces de , y de tanto meter cana acabas cortando tu mismo el rollo.
La luz de la verdad pica un poco. Si estás preparado, llama tres veces.