Mi luz
Con un peso propio y sereno, tomas decisiones prudentes gracias a un pensamiento profundo. Sin prisas, sopesas bien todas las posibilidades antes de actuar, así que rara vez te arrepientes de una conclusión ya tomada. Tu actitud calmada y tu profundidad confiable hacen que, en los asuntos importantes, la gente busque tu opinión primero.
La luz de la verdad
Pensarlo todo antes de decidir suena responsable, pero en realidad tardas una eternidad en soltar la respuesta, puro de manual. Mientras todos ya han cerrado el tema, tu sigues dandole vueltas y se te escapa el momento.
La luz de la verdad pica un poco. Si estás preparado, llama tres veces.